Esta obra se presenta a través de una instalación y performance, interactuando con la cultura local y rindiendo homenaje a la tradicional cultura cerámica y al espíritu artesanal de Jingdezhen. Desde la perspectiva de un observador, se buscan utensilios locales y, mediante la colisión de arcilla y cerámica, se logra una "réplica" de los patrones y estilos de los utensilios. El armazón de bambú en la obra sirve para secar las piezas durante el proceso de creación, sosteniendo los utensilios replicados.